Con más de 270.000 miembros en 155 países, el intercambio de casas forma ya parte de los hábitos de viaje de miles de personas en todo el mundo y se ha consolidado como una alternativa cada vez más extendida. “En un mundo en el que crece la desconfianza, las personas se sienten cada vez más atraídas por modelos basados en la cooperación, las relaciones humanas y la confianza. La confianza se está convirtiendo en una auténtica forma de riqueza. HomeExchange demuestra que, cuando las personas confían entre sí, pueden viajar mejor y de una manera diferente”, afirma Emmanuel Arnaud, CEO de HomeExchange.
El movimiento de viajes que más rápido crece
El crecimiento de HomeExchange se apoya en una comunidad comprometida y en el poder del boca a boca: el 60% de los nuevos suscriptores llega a través de recomendaciones. A ello se suma una tasa de renovación superior al 90%, que refleja un vínculo sólido y duradero con la plataforma.
El modelo de HomeExchange destaca también por su sencillez y accesibilidad: 175€ al año por intercambios ilimitados, una propuesta especialmente atractiva en un contexto de aumento generalizado de los costes de viajar. Además, para los miembros que buscan experiencias premium, HomeExchange Collection ofrece un club de intercambio de casas de alto standing por 850€ al año, con intercambios ilimitados en una cartera exclusiva de casas de lujo.
En España, el crecimiento de la compañía también se ha acelerado de forma significativa. La plataforma cuenta ya con más de 40.600 miembros y ha registrado un incremento del 43% en el número de intercambios finalizados en 2025. Las regiones donde el crecimiento ha sido más intenso son la Comunidad Valenciana (+184%), Castilla-La Mancha (+61%) y Extremadura (+57%). A continuación, se sitúan La Rioja (+52%), la Comunidad de Madrid (+51%), la Región de Murcia (+50%), Canarias (+47%), Galicia (+46%), Castilla y León (+45%) y Andalucía (+43%).
Una respuesta a los límites del turismo tradicional
Mientras muchos destinos afrontan los efectos del turismo masivo, algunas regiones y ciudades europeas empiezan a reconocer el intercambio de casas como una forma de turismo no comercial y virtuosa. Al basarse principalmente en residencias habituales y estancias recíprocas, este modelo se integra de manera natural en la vida local, sin generar presión adicional sobre la vivienda ni las infraestructuras.
“La hospitalidad tradicional está llegando a sus límites. No podemos construir hoteles indefinidamente, y el turismo de masas genera presión medioambiental, tensiones sociales y experiencias cada vez más estandarizadas. El intercambio de casas ofrece un camino diferente, que prioriza las relaciones no transaccionales, el equilibrio y el respeto por las comunidades locales”, señala Charles-Edouard Girard, cofundador de HomeExchange.
Una identidad renovada para reflejar el HomeExchange actual
En este contexto de crecimiento, HomeExchange presenta una identidad de marca renovada, con un nuevo logotipo, una nueva identidad visual y una actualización de su misión. Esta evolución refleja la realidad actual de la plataforma, una comunidad global impulsada por sus propios miembros, que abren sus hogares y eligen la confianza como forma de viajar.
La misión de la compañía se basa en liderar un movimiento global para impulsar un mundo en el que compartir acerque a las personas y enriquezca la vida, haciendo crecer la comunidad de intercambio de casas más abierta del mundo. De este modo, contribuye a que viajar sea más asequible, auténtico y sostenible, abriendo el mundo a través de la confianza y la reciprocidad.
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