El mito de la desconexión: menos de la mitad de los trabajadores catalanes logra desconectar tras su jornada

Los trabajadores catalanes tienen acceso desde su dispositivo personal, el 23% responde a asuntos laborales siempre que es necesario fuera de su jornada laboral, mientras que un 20,5% declara hacerlo en vacaciones.

El derecho a la desconexión digital cumple ya varios años formando parte del mercado normativo español. Sin embargo, la creciente digitalización y el uso cotidiano de herramientas colaborativas han difuminado cada vez más la frontera entre la vida profesional y la personal. El móvil, convertido en la principal puerta de acceso al trabajo, mantiene abiertas las notificaciones laborales incluso una vez finalizada la jornada. Además de las sanciones a las que se enfrentan las empresas que interfieran en los descansos legalmente establecidos, con multas que pueden llegar hasta los 7.500 euros por enviar mensajes o contactar fuera de horario, la nueva Ley de Riesgos Laborales –cuyo anteproyecto se aprobó el pasado mes de abril– integrará el derecho a la desconexión digital para preservar el cuidado de la salud mental y evitar el desgaste emocional derivado de la hiperconectividad.

En este contexto, la nueva encuesta sobre Desconexión Digital elaborada por InfoJobs, la plataforma de empleo líder en España, revela que el 68% de los trabajadores en Cataluña tiene instaladas en su dispositivo personal herramientas de comunicación laboral, como el correo corporativo o aplicaciones de mensajería y colaboración profesional. En España, este porcentaje se sitúa en el 66%, por lo que Cataluña se encuentra 2 puntos porcentuales por encima de la media nacional.

El acceso a estas herramientas es todavía más frecuente entre los perfiles de mayor grado de digitalización, y alcanza el 74% entre quienes teletrabajan (vs. el 78% en España) y el 73% entre los empleados de empresa grande (vs. el 72% nacional).

“La tecnología ha facilitado nuevas formas de trabajar y de colaborar, pero también ha hecho más difusos los límites entre el tiempo laboral y el personal. Garantizar la desconexión digital ya no depende únicamente de la legislación, sino también de la cultura organizativa y de establecer expectativas claras sobre cuándo es necesario estar disponible y cuándo no. Respetar esos espacios resulta clave para proteger el bienestar de los profesionales y favorecer relaciones laborales más saludables”, explica Mónica Pérez, directora de Comunicación y Estudios de InfoJobs

Solo el 45% de los catalanes desconecta cuando termina su jornada laboral

El acceso permanente a este tipo de herramientas corporativas convive con dificultades para desconectar del trabajo. De acuerdo con el estudio, el 45% de los trabajadores catalanes afirma que, por norma general, deja de estar pendiente del trabajo al finalizar su jornada. En España, la media se sitúa en el 46%, 1 punto porcentual por encima de la registrada en Cataluña.

En el lado contrario, un 32% asegura que, aunque desconecta, sigue pensando en las tareas pendientes (misma proporción que el dato medio nacional), mientras que un 18% permanece atento por si surge algún asunto que resolver, aunque lo pueda gestionar en la siguiente jornada (vs. 15% nacional), y un 5% reconoce estar pendiente del trabajo de forma habitual, incluso aunque no exista ninguna urgencia (vs. 7% nacional). En conjunto, el 23% de los trabajadores catalanes admite mantenerse pendiente de posibles cuestiones laborales fuera de su horario, un porcentaje ligeramente superior al nacional (22%).

En Cataluña, un 23% responde a asuntos laborales siempre que sea necesario fuera de su jornada laboral, mientras que un 20,5% declara hacerlo en vacaciones

A nivel nacional se observa una cierta mejora en la evolución de la desconexión digital por parte de los trabajadores. En 2026, el 25% responde siempre que es necesario a llamadas, mensajes o correos fuera del horario laboral, frente al 28% registrado en 2025, y el porcentaje de quienes nunca responden aumenta hasta el 32%, cinco puntos más que el año anterior. Cataluña, por su parte, registra un 23% de trabajadores que responde siempre que es necesario, mientras que el 30% asegura no hacerlo nunca.

Durante las vacaciones también se aprecia una evolución positiva, aunque moderada, a nivel nacional. El porcentaje de trabajadores que responde siempre que es necesario desciende hasta el 21% (2 puntos porcentuales menos que en 2025), y quienes afirman no responder nunca alcanzan el 43%, frente al 37% del año anterior. En el caso de los trabajadores catalanes, el 20,5% declara responder siempre que es necesario durante sus vacaciones, mientras que el 42% afirma no hacerlo nunca.

La presión del puesto de trabajo y el sentimiento de obligación, los principales motivos para permanecer conectados entre los catalanes

Entre quienes continúan respondiendo comunicaciones laborales fuera de su horario, la percepción de que el puesto de trabajo lo requiere se sitúa como el principal motivo (32% vs. el 31% nacional), seguido del sentimiento de obligación (29% vs. 35%) y de la necesidad de resolver asuntos pendientes (18% vs. 19%).

Asimismo, la consulta ha incorporado este año dos nuevos factores que ayudan a explicar la presión de los trabajadores por permanecer disponibles. Así, el 16% afirma que sus responsables contactan habitualmente fuera del horario laboral (vs. el 17% nacional), mientras que el 13% reconoce que teme proyectar una imagen poco comprometida si no responde, una cifra alineada con la media nacional . Ambos aspectos son especialmente relevantes entre los jóvenes: el 26% de quienes tienen entre 16 y 24 años indica que sus responsables contactan con ellos y un 40,5% se sienten presionados por mostrar compromiso.

El contacto fuera del horario laboral pasa factura al bienestar de los trabajadores

Este año también se ha querido indagar en los sentimientos que provoca la no desconexión, ya que más allá de responder llamadas, mensajes o correos fuera de la jornada, el contacto laboral también tiene un impacto emocional en los trabajadores. Según la encuesta, la presión (42%, misma proporción que el dato medio nacional) y el desgaste (40% vs. el 38% global) son las sensaciones que más se asocian a recibir comunicaciones de trabajo fuera del horario laboral, por delante de otras como la excepcionalidad (32%) o el hábito (30%). Esta última es mucho mayor entre los jóvenes catalanes de 16 a 24 (45,5%), un grupo de edad que también siente más presión que la media (60%) .

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