Actualmente, las actuaciones del Pacto suman en torno a los 4.463 millones, pero en el documento final los agentes económicos y sociales firmantes, conjuntamente con el Gobierno de Cataluña, expresan el compromiso de trabajar de forma coordinada para que la dotación global del Pacto pueda alcanzar, como mínimo, los 5.000 millones de euros a lo largo del período de vigencia 202.
Este nuevo Pacto pretende sentar las bases para la prosperidad y la competitividad sostenible e incorporar las últimas tendencias en política industrial, con el objetivo final de hacer efectiva una reindustrialización verde y digital, competitiva y resiliente.
" Este es el PNI más participativo posible y recoge las diferentes voces del país que pueden aportar sobre nuestra industria ", ha destacado el conseller Sàmper . En este sentido, el proceso de elaboración ha estado basado en la concertación entre el Gobierno y las organizaciones empresariales y sindicales, así como con representantes de colegios profesionales, grupos parlamentarios, asociaciones municipalistas, universidades, cámaras de comercio, cooperativas y centros tecnológicos.
"Hoy celebramos un momento clave: aprobamos el marco general de política industrial que nos debe guiar como país hasta 2030 ", ha añadido el conseller, que ha destacado que el nuevo PNI "es un pacto vivo". "El Pacto debe poder reconocer rápidamente las nuevas amenazas y oportunidades e implantar nuevas acciones", ha asegurado Sámper.
Objetivos del Pacto
Los objetivos del PNI 2026-2030 se basan en las 3 grandes misiones que Mario Draghi propone en su informe sobre la competitividad de la Unión Europea:
1- Aumentar la productividad de la industria catalana para reducir la brecha en tecnologías clave, de modo que la competitividad se sustente en la capacidad de exportar productos sofisticados. Éste es un aspecto clave del Pacto dado que la productividad se traduce en un crecimiento sostenido del PIB per cápita y, de rebote, del bienestar social de un territorio
2- Aprovechar las oportunidades del proceso de descarbonización global en curso para conseguir los objetivos fijados en el Pacto Verde Europeo y realizar un cambio hacia un modelo de producción y consumo más sostenible. La transición hacia una economía descarbonizada y circular plantea desafíos significativos para el tejido industrial, pero a la vez abre la puerta a nuevas oportunidades de liderazgo tecnológico y económico.
3-Hacer una industria más resiliente y garantizar el suministro de materias primas, de energía y tecnologías limpias, y aumentar su seguridad. El Pacto 2026-2030 quiere que la industria catalana sea más fuerte y adaptable frente a los grandes retos.
El PNI ordena sus 190 actuaciones en los siguientes 5 ámbitos y 11 ejes:
· ÁMBITO 1. SOSTENIBILIDAD Y ENERGÍA
Eje 1. Energía y descarbonización
Eje 2. Circularidad
ÁMBITO 2. EMPLEO DE CALIDAD
Eje 3. Formación y acreditación de competencias
Eje 4. Orientación profesional
Eje 5. Condiciones de trabajo
ÁMBITO 3. INNOVACIÓN Y COMPETITIVIDAD
Eje 6. Innovación
Eje 7. Dimensión, inversión y financiación
Eje 8. Autonomía productiva e internacionalización
ÁMBITO 4. INFRAESTRUCTURAS Y SUELO INDUSTRIAL
Eje 9. Suelo industrial
Eje 10. Infraestructuras
ÁMBITO 5. TRANSVERSAL
Eje 11. Marco institucional y social
Existen, además, unos sectores y unas tecnologías concretas que, por diversas circunstancias coyunturales, tienen, dentro del Pacto Nacional para la Industria, unas medidas específicas.
Cómo debe ser la industria catalana del futuro
El Pacto Nacional para la Industria fija también 22 objetivos estratégicos, que muestran hacia dónde se desea que evolucione la industria catalana en los próximos años. Resumiendo, a través de estos objetivos el Pacto, los agentes que han participado en su elaboración explicitan que se quiere: 1) Más industria en Cataluña, 2) Una industria y una economía que sean de mayor valor añadido y más competitivas, 3) Una industria que haga la transición energética y que saque provecho y que genere puestos de trabajo de calidad.
Peso de la industria catalana
La industria tiene importancia cuantitativa: supone cerca del 20% del PIB (o más del 50% si se consideran servicios a la producción). También tiene una gran relevancia cualitativa porque genera un empleo de mayor calidad (menos paro y temporalidad, a la vez que mayores salarios y mejora la cohesión social) y es más innovadora y productiva que la media de la economía catalana, elementos que se trasladan a un mayor bienestar para el conjunto de la sociedad.
La productividad es la base del crecimiento sostenido. Entre 2013 y 2023, el VAB por ocupado experimentó un notable crecimiento en el sector industrial, con un aumento acumulado del 13%. Esta cifra es muy superior a la del conjunto del Estado español (0,3%) y es muy similar a la media europea (10,8%) y la alemana (12,7%).
Entre 2013 y 2024, las exportaciones catalanas de bienes crecieron un 70% nominal, porcentaje superior al de las exportaciones españolas (63%) y las de la zona euro (59%). Esto hizo que, a lo largo del período analizado, Cataluña aumentara su capacidad exportadora respecto al total de la zona euro.
Es una industria innovadora, que concentra más de la mitad de todo el gasto en innovación del país y que le dedica unos 2.800 millones de euros anuales, con más de 12.000 profesionales implicados en I+D. También ha dado un salto cualitativo en talento: en una década, los trabajadores de la industria con estudios superiores han pasado del 38% al 44%, mientras ha descendido el porcentaje de perfiles con menos estudios. Además, es una industria con compromiso ambiental, que ha reducido sus emisiones un 27% desde 1990.
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