El 67,6% de los empleados catalanes recurre a la alimentación emocional por el estrés

La alimentación en el entorno laboral se ve fuertemente influida por la presión y el estrés, así como por la falta de tiempo para planificar comidas equilibradas. En Cataluña, el 67,6 % de los empleados recurre a la alimentación emocional para manejar la tensión y la ansiedad durante la jornada, un porcentaje ligeramente superior al 67 % registrado a nivel nacional.

En cuanto al impacto del estrés y la falta de tiempo en la dieta, la media nacional indica que el 52,4 % de los empleados ve afectadas sus elecciones alimenticias. Mientras que en Cataluña un 49,8 % admite optar por opciones menos saludables o saltarse comidas, y un 52 % señala que la escasez de tiempo dificulta mantener hábitos saludables y provoca improvisación, cifras muy cercanas a la media nacional.

La organización de las comidas también se refleja en el teletrabajo, que se presenta como un aliado para mejorar la alimentación. En Cataluña, un 67 % de los empleados asegura que, al trabajar desde casa, ha logrado incrementar el consumo de frutas y verduras y mantener rutinas más equilibradas, frente al 61 % registrado a nivel nacional. La mayor flexibilidad permite planificar mejor las comidas, disponer de pausas adecuadas y dedicar más tiempo a la preparación de alimentos, evidenciando cómo ajustes en la organización laboral pueden impactar positivamente en la salud de los empleados.

Estos datos reflejan la realidad del entorno laboral en Cataluña y anticipan tendencias similares en el conjunto de España. Durante la presentación del estudio “Hábitos alimentarios en el entorno laboral” elaborado por Cigna Healthcare España, que tenido lugar hoy en el espacio Recinte Modernista Sant Pau en Barcelona, también se ha celebrado el triálogo titulado “Alimenta lo que importa”. El encuentro ha estado moderado por la doctora Daniela Silva, especialista en Medicina Interna y E-Health Manager de Cigna Healthcare España, y ha contado con la participación de Beatriz Robles (@beatrizcalidad), nutricionista, tecnóloga de alimentos y docente, y de Lorena Rodríguez, cofundadora y COO de Greta Salad Bar.

En este contexto, se ha subrayado que la dieta de los empleados es un factor decisivo para su bienestar físico y emocional, así como una palanca estratégica que repercute en la eficiencia organizativa. Y, es que, una alimentación equilibrada no solo favorece la salud, también refuerza la concentración, la capacidad de afrontar el estrés y el compromiso de los equipos. En este sentido, un 34,2% de los encuestados reconoce explícitamente que una dieta adecuada mejora su concentración y productividad, aunque la percepción general de los propios hábitos es ambivalente, ya que un 51,2% considera que sus hábitos alimentarios en el trabajo son buenos, mientras que un 42,6% admite que todavía tienen margen de mejora.

En cuanto a los patrones alimentarios, se confirma que la dieta mediterránea sigue siendo la más seguida en España, con un 55% de adhesión, elevándose hasta el 61,4% entre los mayores de 55 años. Paralelamente, un 83,2% afirma llevar una dieta variada, mientras que las dietas específicas continúan teniendo una presencia muy reducida, como es el caso de la vegetariana (3%), la vegana (1,8%) o la sin gluten (1,9%). Respecto a la calidad de los alimentos consumidos, son los jóvenes de entre 25 y 34 años quienes destacan por incluir más productos frescos en su dieta (57,8%). En cambio, si se observa a la población general, solo un 25,6% asegura que más de la mitad de lo que come es fresco, mientras que la mayoría (50,5%) sitúa este consumo entre un 25% y un 50%. Estos resultados evidencian que, aunque existe cierta conciencia sobre la importancia de una dieta equilibrada, todavía persisten carencias en cuanto a la calidad real de los alimentos que se consumen en el entorno laboral.

Más allá del tipo y la calidad de los alimentos, también se muestra que tanto los factores personales como los profesionales pueden condicionar de manera decisiva los hábitos alimentarios en el entorno laboral. Por ejemplo, la edad, el tiempo disponible y las exigencias laborales marcan diferencias claras. De hecho, entre las mujeres y los jóvenes de 25 a 34 años, la falta de tiempo y el estrés son los principales obstáculos para mantener una alimentación equilibrada. Esta dificultad se refleja también en el conjunto de los encuestados, ya que un 25,3% admite que improvisa sus comidas a diario, lo que intensifica la irregularidad de la dieta.

A estas diferencias se suman las exigencias derivadas de la responsabilidad del puesto. Entre los directivos de grandes y medianas empresas, un 61% admite que no consigue hacer pausas regulares para comer, y un 68,9% reconoce que, en muchas ocasiones, acaba saltándose comidas por la carga de trabajo o la acumulación de reuniones. Estos resultados sugieren que la jerarquía dentro de la organización puede condicionar de manera significativa la posibilidad de mantener unos hábitos alimentarios equilibrados.

La Dra. Daniela Silva, especialista en Medicina Interna y E-Health Manager de Cigna Healthcare España, afirma que “la alimentación no es solo una cuestión de salud física, sino que también influye en el estado de ánimo, en la capacidad de concentración y en la productividad. Este estudio demuestra que las empresas tienen un papel fundamental en facilitar que sus equipos puedan tomar decisiones alimentarias saludables”. Además, añade que “no basta con ofrecer fruta o snacks saludables, es necesario crear una cultura corporativa que eduque, motive y acompañe a los empleados en la adopción de buenos hábitos, tanto en la oficina como en casa. Esto es invertir en el bienestar y el rendimiento a largo plazo”.

La organización y el tiempo se consolidan como factores decisivos en la alimentación

Aunque casi la mitad de los encuestados (49,1%) organiza sus comidas con antelación y un 42,2% lleva comida preparada desde casa, el ritmo laboral hace difícil mantener la regularidad y un 53,4% reconoce que su alimentación empeora por esa razón. El problema se acentúa entre los jóvenes de 25 a 34 años, donde alcanza el 63,9%, y entre las mujeres, con un 55,6%. Esta falta de tiempo no solo repercute en la calidad de la dieta, sino también en la energía disponible para afrontar la jornada, lo que puede terminar generando un círculo de cansancio, estrés y, por ende, malas elecciones alimentarias.

Impacto del teletrabajo en los hábitos alimentarios

El teletrabajo aparece como un factor que puede mejorar los hábitos alimentarios, aunque también plantea ciertos riesgos. La mayoría de quienes lo practican lo valora de forma positiva y un 59,8% afirma que su dieta ha mejorado, además, se observa que el impacto es especialmente alto entre los más jóvenes, con un 62,5% en el grupo de 25 a 34 años y un 64,6% en el de 35 a 44, mientras que en el caso de los mayores de 55 años el porcentaje desciende al 46,1%. La posibilidad de disponer de más tiempo para cocinar y el acceso a una cocina propia durante la jornada laboral explican en gran medida esta mejora. Además, un 35,7% de quienes teletrabajan asegura que planifica siempre sus comidas, aunque todavía un 25,3% admite que improvisa a diario.

Sin embargo, el trabajo en remoto también plantea riesgos. Un 46,5% de las personas que han participado reconoce que desde que teletrabaja pica más entre horas, un hábito que puede favorecer el aumento de peso y el consumo excesivo de calorías si no se acompaña de actividad física. El efecto es aún más acusado entre los menores de 35 años, donde el porcentaje alcanza el 62%. Además, el estudio apunta que el teletrabajo reduce la actividad física global al eliminar los desplazamientos, lo que puede incrementar el riesgo de sedentarismo.

La alimentación se perfila como un pilar estratégico para las organizaciones

Una de las conclusiones principales es que las empresas que integran la nutrición en sus políticas de bienestar no solo benefician a los empleados, sino que también generan un retorno directo en forma de mayor rendimiento, menor absentismo y una mejor percepción interna y externa de la marca empleadora. Entre las medidas más extendidas se encuentran la provisión de agua potable, implantada en un 62,7% de los casos, la promoción de pausas adecuadas para el almuerzo (59,7%), la flexibilidad horaria para comer (56,1%) y la disponibilidad de un comedor o espacio adecuado para las comidas (53,8%).

Sin embargo, las iniciativas relacionadas con opciones saludables siguen siendo poco frecuentes. Solo un 29,6% de los encuestados dispone de snacks como fruta fresca o frutos secos, un 28,4% indica que su empresa incentiva el consumo de alimentos frescos y naturales y apenas un 24,4% tiene acceso a menús saludables dentro del entorno laboral. Esto evidencia que la educación nutricional se presenta como una asignatura pendiente, ya que más de cuatro de cada cinco encuestados (82,7%) señala que sus compañías no organizan talleres o charlas sobre alimentación saludable. Un porcentaje similar afirma que no cuentan con asesoramiento profesional, y un 81,2% percibe la ausencia de programas de bienestar corporativo centrados en la alimentación.

Por lo tanto, en un contexto laboral donde el estrés y la falta de tiempo son habituales, impulsar una cultura que facilite elecciones alimentarias saludables deja de ser una opción y se convierte en una necesidad estratégica. Garantizar que los equipos dispongan de tiempo, recursos y conocimientos para comer de forma saludable es invertir en capital humano, en sostenibilidad organizativa y en el futuro de las empresas.

Una muestra representativa de la población activa

El estudio se ha elaborado a partir de una muestra de mil personas con edades comprendidas entre los 25 y los 65 años. La representación por género es equilibrada, con 507 hombres y 493 mujeres, y la distribución geográfica cubre todo el territorio nacional. En cuanto a la modalidad laboral, 842 encuestados trabaja por cuenta ajena. 666 personas desempeñan su labor de forma presencial, 91 en teletrabajo total y 243 en formato híbrido.

Tu opinión enriquece este artículo:

Las exportaciones catalanas baten un nuevo récord histórico en el 2025 y superan por tercer año consecutivo a 100.000 millones de euros

Las exportaciones catalanas han cerrado el 2025 con un volumen de 100.779 millones de euros, un 0,6% más que el año anterior. Se trata del mejor registro de la serie histórica, según cálculos de ACCIÓ -la agencia para el crecimiento de las empresas del Departamento de Empresa y Trabajo-, a partir de los datos publicados este jueves por el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.

Cataluña registra 2.403 startups en 2025, un 5,2% más que el año anterior y la cifra más alta de la serie histórica

Cataluña cuenta ya con 2.403 startups , un 5,2% más que el año anterior y la cifra más alta de la serie histórica. Lo ha anunciado este lunes el consejero de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, en la presentación del estudio ' Análisis del ecosistema startup en Catalunya 2026 ' elaborado por ACCIÓ -la agencia para el crecimiento de las empresas del Departamento de Empresa y Trabajo-. En el acto también ha participado el secretario de Empresa y Competitividad y consejero delegado de ACCIÓ, Jaume Baró i Torres.

Los campings españoles crecen un 3% en 2025 (triplicando la media europea)

Los campings españoles registraron en 2025 un crecimiento del 3 %, triplicando la media europea del 1 %, según la tercera edición del informe The Open Air Property Telescope, elaborado por EY‑Parthenon. Actualmente, hay 1.268 instalaciones operativas en España, con niveles de ocupación que alcanzan máximos históricos, aunque las tarifas medias solo aumentaron un 2 % en temporada alta y un 5 % en temporada baja.

El 65% de los españoles duda de si cobra menos que sus compañeros en roles similares, aumentando la desconfianza generalizada

Junio de 2026 es la fecha límite para que los Estados miembros de la UE traspongan a sus legislaciones nacionales la Directiva de Transparencia Salarial de la UE, siendo obligatorio reportar informes de transparencia para las empresas de más de 150 empleados a partir de 2027. La aplicación de esta normativa, la mayor ley de transparencia salarial de la historia de la UE transformará el mercado laboral español con el objetivo de poner fin a la opacidad salarial, una de las mayores frustraciones de los trabajadores españoles. 

El 57,7% de los españoles pagaría más por pescado que garantice mejores condiciones laborales de los pescadores

Casi 3 de cada 4 españoles (74,5%) valora su conocimiento de pesca responsable entre medio y muy bajo, según el estudio “Qué sabemos de lo que comemos del mar”, presentado hoy por OPAGAC (Organización de Productores Asociados de Grandes Atuneros Congeladores). El acto sirvió para el lanzamiento de Hands for Oceans, un movimiento internacional creado por OPAGAC para impulsar la pesca responsable (tanto social, medioambiental y como económica) y garantizar el respeto por los derechos humanos y sociales en alta mar. 

La solución catalana por la que 11 ayuntamientos ya usan para acabar con la brecha digital

Los canales digitales municipales no llegan a toda la ciudadanía: una parte significativa de los vecinos, en gran medida personas mayores, no descarga aplicaciones, no consulta la web del consistorio ni sigue sus redes sociales. Para ellos, los avisos sobre cortes de agua, cambios en el transporte o convocatorias de ayudas sociales sencillamente no llegan. La startup catalana Bleta ha desarrollado Connecta en Gran para resolver exactamente ese problema, y once ayuntamientos catalanes ya la utilizan con el respaldo de l'Associació Catalana de Municipis.

Éste sitio web usa cookies, si permanece aquí acepta su uso. Puede leer más sobre el uso de cookies en nuestra política de cookies.