Barcelona duplica las incidencias en segundas residencias en 2025

Según el Instituto Nacional de Estadística (Encuesta Continua de Hogares 2023), cerca de 2,9 millones de hogares españoles cuentan con una segunda vivienda, y el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana (Parque de Viviendas 2024) cifra en 7,73 millones el total de viviendas no principales en España. En la provincia de Barcelona, donde la vivienda vacacional y de fin de semana tiene una fuerte presencia, las incidencias relacionadas con la seguridad se incrementaron un 50 % en 2025, consolidando a la provincia como una de las zonas con mayor actividad de alarmas del país.

Los datos de Sector Alarm revelan subidas significativas en varios tipos de incidencias. Las alertas por robo aumentaron un 31,2 %, las de ocupación crecieron más de un 85 % y las de fuego se incrementaron un 62,5 %. También se observan repuntes en avisos por pánico, mientras que las alertas asistenciales mantienen una evolución más estable.

“En zonas metropolitanas como Barcelona, donde conviven vivienda habitual y segunda residencia, observamos un aumento en las incidencias ligadas a periodos vacacionales. Muchos propietarios nos contactan tras el verano para reforzar la seguridad de sus inmuebles”, explica Jenny Sofie Reneng, Directora de Operaciones de Sector Alarm.

Intrusión y ocupación: un problema que crece en zonas turísticas

El Portal Estadístico de Criminalidad del Ministerio del Interior registró en 2024 un aumento del 7,4 % en las denuncias por allanamiento o usurpación de inmuebles. Aunque representan una pequeña parte del parque total, su impacto mediático y social genera una sensación creciente de inseguridad.

En el caso de Barcelona, los datos de Sector Alarm reflejan un fuerte incremento de las alertas por ocupación e incendio, especialmente en municipios costeros y áreas de montaña donde abundan las viviendas de uso vacacional. La combinación de estacionalidad y periodos prolongados sin ocupación convierte a este tipo de inmuebles en objetivos más vulnerables.

Seguridad activa frente a seguridad pasiva

El sector de la seguridad distingue entre medidas pasivas (cerraduras reforzadas, rejas o persianas) y medidas activas (alarmas conectadas, detección temprana y verificación en tiempo real). Mientras que las primeras sirven de disuasión física, las segundas actúan en el momento crítico: detectan, verifican y permiten una respuesta inmediata ante cualquier incidencia.

“En seguridad, cada segundo cuenta. Una alarma conectada no es solo un sistema tecnológico, sino una herramienta que protege el hogar incluso cuando la familia no está. La verificación de la señal y la activación del protocolo se realiza en menos de 15 segundos”, destaca Jenny Sofie Reneng.

Soluciones diseñadas para segundas residencias

La especialización de Sector Alarm en este tipo de viviendas permite ofrecer soluciones adaptadas a las necesidades de los propietarios, especialmente en zonas turísticas o rurales donde la vigilancia es más compleja. Entre sus servicios diferenciales destacan la custodia de llaves y el servicio acuda, que permite el desplazamiento de personal autorizado ante cualquier aviso, garantizando la máxima seguridad sin que el cliente tenga que estar presente.

“Muchos de nuestros clientes confían en nosotros no solo para proteger su vivienda habitual, sino también sus segundas residencias. Algunos incluso cuentan con varias alarmas contratadas con nosotros porque saben que, estén donde estén, su hogar está protegido”, añade Reneng.

Con más de 30 años de experiencia en Europa y más de 700.000 clientes, Sector Alarm se consolida como una de las compañías líderes en sistemas de seguridad para hogares y negocios.

“La seguridad ya no puede concebirse como un complemento. Hoy forma parte de la definición misma de hogar: un espacio protegido incluso a kilómetros de distancia”, concluye Jenny Sofie Reneng.

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