El periodo vacacional conlleva equipos reducidos y cambios en la carga de trabajo, lo que convierten a los meses de julio y agosto en los más exigentes para mantener la motivación y el compromiso de los profesionales. Según Gi Group Holding, medidas como la flexibilidad, una adecuada planificación de las ausencias o la comunicación transparente pueden ayudar a evitar la desmotivación estival
La llegada de los meses más veraniegos del año supone un desafío en muchas empresas. Julio marca el inicio del periodo vacacional para miles de trabajadores, pero también representa un reto para las compañías, que deben mantener la actividad mientras parte de sus equipos se encuentra fuera de la oficina. Esta situación coincide además con un momento especialmente delicado para la motivación de los profesionales. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), cuando se superan los 33 °C, la productividad puede caer hasta un 50% en trabajos de intensidad moderada.
Para Gi Group Holding, multinacional que ofrece soluciones 360º de RRHH, julio suele ser un mes de transición dentro de las organizaciones. "Los equipos se ven obligados a reorganizarse al cambiar las dinámicas habituales del negocio y muchas personas han de asumir nuevas responsabilidades para garantizar la continuidad y efectividad del trabajo. Por eso, gestionar correctamente este contexto resulta fundamental para mantener el bienestar y la motivación de los profesionales", explica Eva Guzmán, Compensation & Benefits Manager de Gi Group Holding.
Pero, ¿por qué la motivación puede resentirse en verano?
Pese a que las vacaciones suelen vincularse a bienestar y desconexión, para muchas personas el periodo previo puede convertirse en una etapa especialmente tediosa y exigente. La necesidad de cerrar proyectos o asumir temporalmente tareas de otros compañeros pueden incrementar la presión sobre determinados equipos.
Además, durante estas semanas es habitual que disminuyan algunas actividades habituales de desarrollo profesional o que se reduzcan las interacciones entre departamentos, situaciones que pueden provocar una menor sensación de progreso o conexión con los objetivos de la organización.
Eva Guzmán destaca que esta situación no responde a una falta de compromiso por parte de los trabajadores, sino a un "contexto organizativo específico que requiere nuevas normas de liderazgo y acompañamiento".
Claves para mantener la motivación de los equipos en los meses de verano
Ante este escenario, la planificación y la gestión de los equipos adquieren un papel especialmente relevante. Según Gi Group Holding, existen varias medidas que pueden ayudar a preservar el compromiso de los equipos durante el periodo vacacional:
- Planificar las vacaciones con suficiente antelación: organizar con tiempo las ausencias y los relevos facilita una mejor distribución de tareas y ayuda a prevenir desequilibrios en la carga de trabajo.
- Apostar por la flexibilidad: promover modelos de trabajo flexibles adaptados a las necesidades de cada equipo permite favorecer el equilibrio entre la vida personal y profesional, y, a su vez, refuerza la confianza y el compromiso.
- Reforzar la comunicación interna: fomentar espacios de escucha activa y mantener informados a los profesionales sobre los diferentes cambios organizativos, contribuyen a reducir la incertidumbre y reforzar la cohesión de los equipos.
- Aprovechar el verano para impulsar el desarrollo profesional: los meses estivales pueden convertirse en una oportunidad para promover acciones formativas o impulsar nuevas competencias, para aprovecharlas de cara al último tramo del año.
Sin embargo, según Gi Group Holding, la medida mejor valorada por los profesionales es la flexibilidad laboral. Impulsar modelos de trabajo adaptados a las necesidades de cada equipo favorece la conciliación entre la vida personal y profesional, al tiempo que fortalece la confianza y el compromiso de los empleados. No obstante, esta flexibilidad no debe limitarse a los meses de verano: los profesionales demandan que forme parte de la cultura organizativa durante todo el año.
"En un contexto laboral como el actual, las empresas deben seguir avanzando hacia modelos de gestión más flexibles, cercanos y adaptados a las necesidades reales de sus equipos. Solo así será posible reforzar el compromiso, favorecer el bienestar de los profesionales y construir entornos de trabajo más sostenibles en los meses de verano, pero también durante todo el año", concluye Eva Guzmán.
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