Su evolución supera a la del barrio de Salamanca, que continúa encabezando los precios de la capital, pero muestra un crecimiento más moderado. En Recoletos, Castellana y Goya, los valores de cierre oscilan entre 9.800 y 10.600 euros por metro cuadrado, entre un 5% y un 6% más que hace un año.
Este comportamiento refleja el creciente interés por zonas céntricas con carácter residencial, viviendas amplias y un mayor margen de revalorización. Fuera de la almendra central de Madrid, la demanda de vivienda unifamiliar se desplaza al noroeste, a las zonas de Aravaca, Pozuelo de Alarcón y Majadahonda.
“El crecimiento de Chamberí responde a un cambio en las prioridades del comprador de lujo, que busca ubicación, amplitud, calidad de vida y valor a largo plazo. La demanda se mantiene muy activa, pero es más analítica y penaliza los inmuebles que salen al mercado por encima de su valor. En este escenario, una correcta tasación inicial es cada vez más determinante para cerrar la operación en tiempos y márgenes adecuados”, explican los socios de Walter Haus.
El ticket medio de las operaciones prime intermediadas por Walter Haus en Madrid se sitúa en los 1.100.000 euros, pues la compañía ha registrado una mayor concentración de operaciones entre 800.000 y 1,4 millones de euros y una menor presencia de transacciones por encima de los 2 millones.
En este contexto, el comprador también necesita más tiempo antes de tomar una decisión. Una vivienda prime tarda actualmente entre 110 y 140 días en venderse en Madrid, frente a los 95-120 días de hace un año, y requiere entre 10 y 14 visitas. Además, el periodo medio entre la reserva y la firma ante notario ha aumentado de 67 a 74 días.
El comprador tipo de vivienda de lujo en Madrid tiene más de 50 años, compra con patrimonio acumulado y es español. Y es que el comprador nacional acapara alrededor de 7 de cada 10 operaciones, aunque la demanda internacional sigue al alza. Por otra parte, alrededor del 60% de las operaciones inmobiliarias de alta gama se realizan al contado, pues cada vez es más frecuente que el comprador con liquidez opte por financiar una parte de la compra para no desinvertir en otros activos más rentables en estos momentos.
Respecto al motivo de la compra, en un 55-60% es para adquirir viviendas de reposición para uso habitual; otro 5% como segunda residencia; un 15-20% como inversión; y otro 15-20% por reubicación profesional. La inversión pura pierde peso, con una rentabilidad bruta del alquiler premium que ronda el 4,3% en Madrid. “El patrimonio busca refugio y uso, no renta”, aseguran desde la compañía.
De cara al cuarto trimestre, Walter Haus prevé que los precios continúen al alza, aunque a un ritmo más moderado, en un mercado cada vez más selectivo. La compañía también pronostica una clara diferencia en el mercado entre inmuebles bien ubicados y con una tasación correcta y aquellos que salgan al mercado con expectativas poco realistas. La demanda internacional seguirá actuando como uno de los principales motores del real estate prime, especialmente por el avance de compradores procedentes de México, Colombia, Venezuela y Estados Unidos,
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