Según una encuesta realizada por la consultora de recursos humanos a más de 700 profesionales, el 71 % reconoce que en enero aumentan sus intenciones de cambiar de empleo, ya sea tomando la iniciativa directamente (40 %) o replanteándose su situación laboral con mayor intensidad (31 %).
El denominado “January Jump” responde a una doble dinámica. Por un lado, el parón durante las vacaciones de Navidad impulsa a muchos profesionales a replantearse su carrera; y por otro, se produce la reactivación de los procesos de contratación tras el cierre del ejercicio.
“Enero funciona como un segundo septiembre, pero con más reflexión personal”, señala Óscar Cebollero, director de Perm Recruitment de Hays España. “El cierre del año, el descanso navideño y el tiempo con familia y amigos aportan perspectiva, y, al mismo tiempo, las empresas arrancan el año reactivando con fuerza la selección. Cuando ambos factores coinciden, el movimiento del mercado se acelera”.
Los profesionales cambian de trabajo por causas como el estilo de liderazgo o la cultura corporativa
Según Hays, el “January Jump” actúa como un catalizador para quienes llevan tiempo replanteándose su futuro laboral. “No se trata tanto de una decisión impulsiva ligada al inicio de año, sino del momento en el que confluyen reflexión personal y oportunidad real de cambio”, afirma Cebollero. En ese proceso, factores como el estilo de liderazgo, la cultura corporativa, los planes de carrerao el grado de identificación con el proyecto pesan cada vez más que los elementos puramente económicos.
Además, la evolución del mercado laboral en los últimos años ha intensificado este fenómeno. La mayor flexibilidad, el trabajo remoto y los nuevos modelos híbridos han ampliado el abanico de oportunidades y han dado a los profesionales más margen para replantearse su situación. Según Cebollero, “siempre ha habido más movimiento a principios de año, especialmente después de vacaciones, pero ahora es más visible”.
El “January Jump” no depende tanto del tamaño de la empresa sino de cómo las organizaciones planifican y gestionan su actividad. “Las multinacionales suelen tener planes muy estructurados y menos margen de maniobra, mientras que las pymes pueden ser más flexibles y estacionales”, añade Cebollero.
Este fenómeno también descarta que el salario sea la causa principal para querer cambiar de trabajo. De hecho, según la encuesta de Hays solo el 21 % de los profesionales afirma esperar siempre a cobrar el bonus o variable anual antes de cambiar de empleo, mientras que el 31 % asegura que no condiciona su decisión, y un 29 % no recibe este tipo de retribución. Tal y como explica Cebollero, “Cuando un profesional decide moverse, la decisión suele estar tomada con antelación. El bonus puede influir en el momento, pero no es el motivo”.
Qué deben hacer las empresas y candidatos al respecto
Para los departamentos de Recursos Humanos, el “January Jump” refuerza la necesidad de anticipación y escucha activa. La clave no está solo en reaccionar cuando surge una fuga de talento, sino en construir engagement antes de que aparezca el problema. “El equipo de recursos humanos debe actuar más como anticipador que como corrector”, subraya Cebollero. “Escuchar de forma constante, involucrar a la plantilla en la construcción del plan estratégico y entender sus motivaciones es fundamental para fidelizar talento”.
Desde la perspectiva del candidato, Hays recomienda aprovechar este momento de alta actividad con cabeza fría. “Es importante ser reflexivo y no impulsivo. Un cambio debe evaluarse como un todo: proyecto, cultura, plan de carrera y motivaciones personales. El salario puede atraer al inicio, pero no sostiene una decisión a largo plazo”, concluye Cebollero.