En este contexto, el proveedor de plataformas de experiencia digital (DXP) Liferay ha identificado seis tendencias fundamentales para 2026. Este análisis dibuja un panorama donde el control, la seguridad y un retorno de la inversión claro se vuelven primordiales, marcando un punto de inflexión significativo en cómo las empresas diseñan su arquitectura tecnológica. En este escenario, la reutilización estratégica de los activos tecnológicos ya existentes y la agilidad para un rápido 'time to market' serán factores determinantes.
La maduración de la arquitectura componible da paso al auge de la suite abierta
La era de la arquitectura componible está entrando en una fase de madurez pragmática. La promesa inicial de una libertad absoluta para ensamblar un ecosistema digital a partir de docenas de las "mejores" herramientas (best-of-breed) se ha topado con la realidad de una complejidad y un coste prohibitivos. Para 2026, el modelo dominante no será ni el monolito cerrado ni la anarquía componible, sino un híbrido estratégico: la suite abierta.
Este enfoque consiste en una plataforma central que ofrece un conjunto robusto de capacidades nativas y preintegradas, que cubre las necesidades comunes como CMS, analítica y gestión de datos, lo que reduce drásticamente la carga de integración y gestión. Sin embargo, a diferencia de los antiguos sistemas monolíticos, esta "suite" está construida sobre una base abierta. Esto otorga a las organizaciones la flexibilidad para integrar herramientas especializadas de terceros para sus necesidades de alto valor, o incluso para reemplazar un módulo nativo si surge una alternativa superior.
la IA se convierte en una capa de servicio controlada, no en una función aislada
El paradigma emergente para 2026 no consistirá en añadir más funciones de IA aisladas, sino en integrar la inteligencia artificial como una capa de servicio fundamental y controlada dentro de las plataformas empresariales existentes. La plataforma DXP funcionará como un intermediario seguro. En lugar de que los datos corporativos sensibles se envíen directamente a modelos de IA de terceros, la plataforma gestiona el flujo. Envía instrucciones y prompts controlados a servicios de IA externos, mientras los datos críticos de negocio permanecen dentro del perímetro de seguridad de la empresa. El punto clave es que el modelo de IA hereda los permisos del usuario que realiza la consulta, lo que garantiza que solo pueda acceder a la información para la que dicho usuario está autorizado, eliminando el riesgo de exposición de datos no autorizada.
La soberanía digital como factor competitivo
Para 2026 la soberanía digital se consolidará como una ventaja competitiva, especialmente en mercados fuertemente regulados como el europeo. Las empresas ya no verán regulaciones como la Ley de IA de la UE o el GDPR como una carga, sino como una oportunidad para generar confianza. La decisión de dónde residen los datos y bajo qué jurisdicción opera la infraestructura tecnológica pasará de ser una cuestión técnica a una decisión estratégica de primer nivel. La tecnología que lo habilitará será aquella que ofrezca máxima flexibilidad de despliegue, como aquellas plataformas que puedan operar indistintamente en nubes públicas de hiperescaladores, en proveedores de nube europeos, en infraestructuras privadas o directamente on-premise. El código abierto jugará un papel importante en este escenario, ya que su transparencia inherente permite a las organizaciones gubernamentales y al sector financiero auditar el código fuente, proporcionando un nivel de garantía de seguridad y cumplimiento que los sistemas privados no pueden igualar.
El auge de los desarrolladores no técnicos en entornos controlados
El conflicto histórico entre la agilidad que demandan las unidades de negocio y el control que necesita el departamento de TI llegará a un punto de equilibrio en 2026. La solución no será relajar la seguridad, sino empoderar a los usuarios de negocio dentro de un marco controlado. La proliferación de herramientas de low-code / no-code integradas en plataformas empresariales dará un impulso al rol del "desarrollador no técnico", haciendo posible que los analistas de negocio, gerentes de marketing o personal de RRHH puedan construir sus propias aplicaciones sencillas sin escribir una línea de código. Estas herramientas estarán cada vez más integradas en plataformas que permiten al departamento de TI establecer un marco de gobernanza, es decir en el que está definido quién puede desarrollar, qué datos se pueden usar y dónde se pueden desplegar las aplicaciones. Como resultado, TI se libera para centrarse en proyectos complejos y estratégicos, mientras que la organización en su conjunto gana una velocidad de comercialización sin precedentes.
La estrategia unificada será el nuevo poder del CMO
Los directores de marketing (CMO) se enfrentan a una presión sin precedentes para ofrecer experiencias de cliente hiper-personalizadas y demostrar un retorno de la inversión (ROI) claro. Sin embargo, su capacidad para ejecutar esta visión ha estado históricamente limitada por un ecosistema tecnológico fragmentado, con datos de clientes dispersos en silos y herramientas de contenido desconectadas. Para 2026, las plataformas de experiencia digital responderán a las necesidades estratégicas del CMO, unificando la información de todas las fuentes para construir una vista única y robusta de cada cliente. Esta base de inteligencia es la condición indispensable para que el CMS funcione como una plataforma de marketing de contenidos completa, la cual integra capacidades de planificación de campañas y creación de activos para que los equipos de marketing puedan finalmente actuar sobre esos insights y ejecutar estrategias de experiencia de cliente de forma ágil y coherente.
La tecnología de alto rendimiento al alcance de las pymes
Las pequeñas y medianas empresas cada vez tienen mayores necesidades digitales, que les exige tener la tecnología robusta, escalable y abierta de alto rendimiento. La tendencia emergente permite a las PYMES adquirir módulos de software de "grado empresarial" de forma individual. En lugar de tener que invertir en una suite completa para obtener un motor de comercio electrónico potente, ahora pueden adquirir únicamente ese módulo. Esta desagregación del software les proporciona un punto de entrada accesible para resolver sus problemas más urgentes con herramientas que no se quedarán obsoletas a medida que su negocio y sus ambiciones crezcan.
Esta tendencia no solo abre un nuevo mercado, sino que redefine cómo las PYMES compiten. Les da el poder de construir, pieza por pieza, una base tecnológica sólida y escalable, permitiéndoles ofrecer experiencias de cliente que pueden rivalizar con las de los líderes de su sector.