Lo hace tras recibir la autorización de la Comisión Europea que considera que el plan de ayudas públicas presentado por el Govern se ajusta al marco europeo para una industria limpia, el llamado CISAF. Esta nueva línea tiene como objetivo ser un instrumento de captación de inversiones que promuevan la autonomía estratégica.
El consejero de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, ha valorado de una manera muy satisfactoria la decisión de Europa: "Es una noticia excelente para el presente y el futuro de la industria catalana. La autorización recibida nos permite avanzar con determinación en el despliegue de una nueva línea de apoyo para impulsar en Cataluña la producción de tecnologías limpias en Europa".
La convocatoria de ayudas catalana se haría por un importe de 50 millones de euros que podrían otorgarse, de forma directa, hasta el 31 de diciembre de 2030, y que financiarían hasta el 15% del total de la inversión. Esta nueva línea de ayudas se dirigirá a aquellas empresas que inviertan tanto en la producción de tecnologías limpias como en los componentes que favorecen la producción de estas tecnologías.
La autorización europea llega después de analizar que el marco de ayudas planteado por Catalunya garantiza la competencia entre Estados Miembros. Cataluña es la primera región del Estado en recibirla y la tercera de Europa.