En primer lugar, uno de los datos más reveladores es la clara preferencia por las escapadas cortas y frecuentes, elegidas por más del 70% de los encuestados como la forma de viaje más habitual en el próximo año.
Frente a los viajes largos y puntuales, el viajero apuesta por integrar el viaje en su rutina vital. Este cambio refuerza una tendencia clave: el valor ya no está en la duración de la estancia, sino en su capacidad para encajar en la rutina laboral, que "no requieren planificación compleja y que aportan valor inmediato".
Además el informe confirma también una clara preferencia hacia las experiencias locales auténticas, en las que la gastronomía, la cultura y el contacto real con el entorno sustituyen a las propuestas genéricas.
"En este contexto, el hotel deja de ser un simple lugar donde dormir para convertirse en un mediador entre el visitante y el lugar que visita: un espacio desde el que acceder a la identidad local de forma sencilla y cuidada", ha destacado Eurostars.
Los resultados también apuntan a una expectativa creciente a la hiper personalización, donde el viajero no busca experiencias únicas en sentido extremo, sino opciones que encajen con su momento vital, su ritmo y sus intereses. Esta hábito se traduce así en una oferta "flexible, diversa y modulable".
Viajar como necesidad emocional y “Slow Travel”
Entre otras prioridades de los viajeros durante este año, destacan que viajar aparece cada vez más vinculado al bienestar emocional, por lo que descansar, desconectar, celebrar o simplemente cambiar de escenario son motivaciones que atraviesan muchas de las respuestas; y el peso del 'slow travel' y el del redescubrimiento de destinos conocidos, ganando terreno el placer de "volver a sitios ya visitados desde una perspectiva distinta".
Asimismo, el análisis de la hotelera uerza la evolución de los programas de fidelización, como consecuencia de que el viajero busca pertenecer a comunidades que "le ofrezcan experiencias, ventajas relevantes y una relación emocional con la marca".
Finalmente, en este contexto, la IA y la tecnología resaltan como "un facilitador del viaje". Así, los viajeros consultados valoran especialmente aquellas soluciones que simplifican la planificación, agilizan decisiones y permiten acceder a recomendaciones ajustadas a sus intereses.