Más de 1.6 millones de catalanes han sufrido vandalismo en sus coches

¿A quién no le ha sucedido alguna vez? Puertas rayadas, retrovisores arrancados de cuajo, lunas rotas o encontrarse el coche con un golpe sin que nadie haya dejado una nota en el parabrisas. No son simples gamberradas o travesuras: son acciones que crean situaciones muy injustas y que, en ocasiones, pueden acarrear graves consecuencias jurídicas.

En este sentido, las dos clases más habituales de incivismo vial suelen ser el vandalismo, es decir, provocar daños en un coche de forma intencionada, y darse a la fuga del lugar de un accidente, dos comportamientos que ya suponen el 40% de los partes sin contrario que se dan en España (22% por vandalismo y el 18% por conductores a la fuga).


De esta manera, 12,3 millones de automovilistas (45%) afirman haber sufrido vandalismo en sus coches en alguna ocasión y 11,7 millones (43%) se han encontrado su coche con daños sin que el otro conductor le haya dejado sus datos. En Cataluña los datos son inferiores a los del resto de España, pues un 40% de
los conductores (más de 1,6 millones) asegura haber sufrido algún acto vandálico.

Pero… ¿Y los agresores? ¿Cuántos españoles reconocen haber realizado estas conductas? Alrededor de 850.000 conductores de nuestro país (3%) admiten haber dañado otro coche adrede y 3,1 millones (11%) haber abandonado el lugar de un accidente sin dejarle ningún dato al perjudicado, un comportamiento muy habitual cuando el propietario del otro coche no se encuentra presente (71% de las veces).

Los catalanes son también bastante propensos a este tipo de conductas, pues un 14% (más de 576.000 conductores) admite haber golpeado o rayado un coche sin querer y abandonar el lugar sin dejar los datos de contacto o del seguro al afectado. De hecho, Cataluña es la tercera región con mayor porcentaje de “conductores a la fuga”, solo por detrás de Castilla-La Mancha (18%) y Región de Murcia (17%).

Las exportaciones de Cataluña al Reino Unido suben casi un 40% desde la votación del Brexit

Las exportaciones catalanas a Reino Unido han crecido un 38% desde la celebración del referéndum que acordó el Brexit el 23 de junio de 2016. Concretamente, han pasado de los 3.915,51 millones de euros de 2016 a los 5.407,25 millones de euros de la cifra la más de 20 millones. Son cálculos de ACCIÓ, la agencia para el crecimiento de las empresas del Departamento de Empresa y Trabajo.