Con el crédito al consumo creciendo un 11% interanual hasta los 116.026 millones de euros, los últimos datos del Banco de España revelan que esta partida es ya la que más impulsa el endeudamiento familiar, reflejando un uso cada vez más extendido del préstamo personal para cubrir necesidades inmediatas y gastos inaplazables.
La evolución del crédito en España deja entrever un cambio profundo en el comportamiento financiero de los hogares. Según los últimos datos publicados por el Banco de España, el crédito al consumo creció un 11% interanual en el pasado mes de febrero, dentro de un aumento general del 4,6% en la financiación a las familias. Este ascenso no solo revela más volumen, sino un uso más normalizado de la financiación para afrontar gastos cotidianos y estructurales, desde la vivienda hasta la salud.
Los datos internos de Prestalo permiten descender al detalle de esas finalidades, revelando que los préstamos personales se destinan mayoritariamente a usos que coinciden con las categorías que impulsan el crédito al consumo según el regulador. En 2025, las reformas del hogar representaron el 12% de las solicitudes; la salud, el 7%; la compra de vehículos usados, el 11%, y la de vehículos nuevos, el 3%; mientras que la reunificación de deudas ascendió al 14% del total.
Estos porcentajes muestran con claridad que las familias están utilizando la financiación para cubrir necesidades concretas y crecientes que forman parte de su economía real. Y como subraya Yogi Thadhani, Country Manager de Clar en España, holding al que pertenece Prestalo, “Este tipo de motivaciones ya no son un capricho, sino una decisión económica racional”, un reflejo de cómo la financiación se ha convertido en herramienta para evitar decisiones más costosas.
La normalización del préstamo personal se refuerza en ámbitos como la salud, donde los tratamientos dentales o psicológicos siguen generando gastos que muchas familias no pueden asumir al contado. Thadhani lo resume con un mensaje que refleja un cambio de mentalidad: “La salud o la reforma de un hogar son gastos que no se puede aplazar indefinidamente”. En paralelo, la creciente tendencia hacia la reunificación de deudas evidencia que el consumidor ya no solo pide crédito para comprar, sino también para ordenar su economía, un comportamiento coherente con el dinamismo del crédito al consumo que señala el Banco de España.
Según Yogi Thadhani, el comportamiento del consumidor explica en buena parte el avance del crédito al consumo: “los consumidores ya no buscan solo financiación: buscan transparencia, rapidez y la posibilidad de comparar condiciones reales antes de comprometerse”. Esta necesidad de claridad está detrás del aumento del préstamo personal: las familias tienen más necesidad de financiarse, menos miedo a hacerlo y, al mismo tiempo, más exigencia a la hora de elegir. Como resume el propio Thadhani, “la visibilidad sobre las opciones reales es fundamental”.