ING ha presentado su nuevo informe “Bienestar Digital: hacia un uso consciente de la tecnología para preservar nuestra seguridad frente al fraude”, un análisis que aborda los retos derivados de la hiperconectividad y propone avanzar hacia un modelo de corresponsabilidad entre administraciones, empresas y ciudadanía.
El informe revela que el 47,4% de los usuarios ha sido víctima de una estafa digital, mientras que la preocupación ante posibles ciberincidentes afecta al 37% de los profesionales. Entre los fenómenos emergentes, el estudio destaca el crecimiento exponencial de fraudes sofisticados como los deepfakes, que han aumentado un 3.000%, y señala que la cibercriminalidad representa ya cerca del 20% del total de delitos en España.
Uno de los principales hallazgos del análisis es el peso del factor humano, ya que más del 95% de los incidentes de ciberseguridad tienen su origen en errores o comportamientos no intencionados. Este dato refuerza la importancia de la educación digital y la adopción de hábitos conscientes como elementos clave de prevención.
El informe también analiza el impacto del uso intensivo de la tecnología en la salud y en el entorno. En España, el uso medio diario del teléfono móvil supera las cuatro horas y el 55% de los síntomas de estrés y ansiedad se asocia al consumo de redes sociales. En el plano medioambiental, el documento apunta al creciente impacto energético del entorno digital, especialmente en relación con el uso de tecnologías de inteligencia artificial generativa.
En este contexto, desde ING reforzamos nuestro enfoque de “seguridad desde el diseño”, integrando la protección en todas sus soluciones digitales. Para ello, contamos con más de 500 profesionales especializados en seguridad y experiencia digital y hemos implementado iniciativas como las tarjetas con CVV dinámico, el sistema SOS Fraude para el bloqueo inmediato de operaciones sospechosas, alertas preventivas en transferencias, el identificador de llamadas “¿Quién me llama?” y los mensajes SMS verificados (RCS).
Un enfoque de corresponsabilidad digital
Las conclusiones del informe se han debatido en la “Misión Contrato Social: hacia un mundo digital más seguro” celebrado en el Espacio Bertelsmann y impulsado por beBartlet con el apoyo de ING. Desde el banco somos conscientes de que la respuesta pasa por la colaboración: “La inmediatez de las transferencias instantáneas es un gran avance, pero también reduce el margen para detectar y frenar el fraude. Afrontar este reto requiere la implicación de todos y una respuesta conjunta ante un problema social de gran relevancia”, explicó Javier Montes, director general de banca para particulares de ING.
El encuentro reunió a representantes institucionales, empresas y sociedad civil para abordar los retos de la ciberseguridad desde una perspectiva transversal. Los expertos destacaron su relevancia estratégica en un contexto global de creciente competencia tecnológica y subrayaron la importancia de avanzar en la implementación del marco regulatorio europeo, en particular la directiva NIS2 y el reglamento DORA, que sitúan la ciberseguridad en el centro de la agenda de los consejos y de los CEOs.
Asimismo, se puso énfasis en la necesidad de reforzar la concienciación ciudadana y de avanzar hacia un modelo de corresponsabilidad, basado en el intercambio de información, la seguridad desde el diseño en tecnología y el papel de los creadores de contenido en la difusión de buenas prácticas digitales.