Toyota suma fuerzas con Coca-Cola y Air Liquide en un programa de pruebas de camiones de pila de combustible de hidrógeno de gran tonelaje

Toyota ha empezado a realizar pruebas con un nuevo camión impulsado por hidrógeno junto con Coca-Cola como parte de las operaciones de suministro de la compañía de refrescos. Los camiones impulsados por hidrógeno utilizan los módulos de pila de combustible de Toyota, que combinan moléculas de hidrógeno (H₂) y oxígeno (O₂) para formar agua al tiempo que generan electricidad. Como consecuencia, lo único que sale por el tubo de escape es agua. Por otra parte, un repostaje rápido asegura unas elevadas tasas de utilización.

Air Liquide, líder en soluciones de energía limpia, suministra hidrógeno de origen renovable para este proyecto. Esta colaboración subraya la importancia del desarrollo conjunto de vehículos e infraestructuras para fomentar una sociedad más sostenible.

Por medio de estos proyectos de camiones de hidrógeno, Toyota se propone apoyar la descarbonización del transporte pesado por carretera, que representa una cuarta parte del transporte de mercancías en Europa en términos de toneladas por kilómetro. Los patrones de uso de los camiones comerciales y su necesidad de grandes volúmenes de hidrógeno hacen que sean factores clave de cara al desarrollo de infraestructuras de hidrógeno sostenibles. 

Esta última colaboración ilustra una vez más el objetivo de Toyota de apoyar y contribuir al establecimiento de sociedades Carbono tanto como sea posible en Europa y más allá.

“Es para nosotros un placer colaborar con Toyota y Air Liquide para probar soluciones de hidrógeno para nuestras operaciones logísticas de larga distancia. Queremos aprender de esta experiencia y seguir trabajando para reducir nuestra huella de carbono”, Eric Desbonnets, vicepresidente de Operaciones y Sostenibilidad para París 2024, Coca-Cola.

“Air Liquide comparte la misma ambición que Coca-Cola y Toyota: implantar soluciones concretas para afrontar el reto de la transición energética. Este proyecto colaborativo va en línea con ese planteamiento, y demostrará la importancia del hidrógeno en la movilidad pesada. En un contexto de demanda creciente de productos con una huella baja en carbono, el hidrógeno se adapta particularmente bien al transporte de larga distancia, por su flexibilidad y productividad”, Erwin Penfornis, vicepresidente de la Línea empresarial mundial de energía de hidrógeno, Air Liquide.

“Para ayudar a acelerar la expansión de la implantación de tecnologías de hidrógeno en nuestra sociedad, vamos a ampliar el uso de nuestro módulo de pila de combustible Toyota más allá de los turismos, en camiones, autobuses, autocares, trenes, embarcaciones, transporte marítimo de corta distancia, generadores fijos, etcétera. Es todo un placer colaborar con compañías afines y demostrar nuestra visión compartida de la movilidad. Las lecciones aprendidas a partir de estas pruebas de concepto serán cruciales en nuestro camino hacia la eliminación de las emisiones de escape de carbono en nuestras operaciones logísticas para 2040.”, Thiebault Paquet, vicepresidente de I+D de Toyota Motor Europe.

El gasto medio de los europeos en viajes alcanza los 104 euros por noche, según Radical Storage

El gasto medio de los viajeros europeos durante sus desplazamientos se sitúa en 104 euros por noche, aunque existen marcadas diferencias en función del país de origen, con los ciudadanos de Luxemburgo al frente del presupuesto turístico con 191 euros diarios y los griegos en el extremo opuesto con 49 euros, según un estudio elaborado por la plataforma de almacenamiento de equipaje Radical Storage.

¿Es hora de medir la IA de otra forma? La propuesta en Science para evaluar sus riesgos e impacto real

Desde Silicon Valley hasta China, buena parte de la carrera mundial por la inteligencia artificial persigue un mismo objetivo: desarrollar una IA general capaz de igualar o superar las capacidades humanas y, a partir de ahí, una “superinteligencia”. Sin embargo, un artículo publicado en Science y liderado por el investigador de la Universitat Politècnica de València, José Hernández-Orallo, cuestiona esta visión y plantea un cambio profundo en la forma de entender y evaluar los sistemas de IA.