En este contexto, JetBrains, la empresa tecnológica cuyos productos utilizan a diario más de 12.5 millones de desarrolladores en todo el mundo y que está presente en el 88% de las empresas del Fortune Global 100, sitúa Barcelona como enclave estratégico para su crecimiento. Esta apertura viene a sumarse a la del hub tecnológico en Madrid y se enmarca en el objetivo de alcanzar la contratación de un centenar de profesionales durante 2026.
La apuesta de JetBrains por Barcelona va más allá de una decisión de expansión. Refuerza el papel de la ciudad como uno de los polos tecnológicos europeos con mayor capacidad para atraer compañías globales, proyectos de alto valor y talento especializado en software, inteligencia artificial, datos y ciberseguridad. La compañía se suma así al creciente interés por España de grandes actores tecnológicos internacionales, que encuentran en el eje Madrid-Barcelona dos polos cada vez más relevantes para desarrollar innovación desde Europa. Y es que, concretamente Cataluña alcanzó en 2025 los 203 hubs tecnológicos internacionales activos, que generan un impacto económico agregado de 4.109 millones de euros y emplean a más de 46.000 profesionales*.
Barcelona, un ecosistema cada vez más relevante para la industria global del software
Para JetBrains, Barcelona representa una oportunidad para estrechar la relación con una comunidad tecnológica especialmente activa y conectar con talento, universidades, startups y empresas innovadoras. La compañía llega al ecosistema catalán con una posición singular, no se trata de una startup en fase de crecimiento, sino de una tecnológica europea consolidada, rentable desde su fundación y con capacidad real para influir en cómo se construye software en todo el mundo.
“Barcelona cuenta con una comunidad tecnológica excepcional, con gran talento, ideas sólidas y una clara vocación internacional. Queremos formar parte de esa comunidad y construir conexiones reales aquí. Madrid fue la primera en España, y Barcelona es el siguiente paso natural a medida que seguimos consolidando nuestra presencia en el país”, afirma Daniil Shulgin, director general de JetBrains en España.
La compañía ya ha empezado a tejer esa presencia local con su incorporación como Global Partner de Tech Barcelona, una de las principales plataformas del ecosistema tecnológico del sur de Europa, y con su participación en encuentros como DevBCN o IA Summit Barcelona. Su entrada en la comunidad tecnológica catalana refuerza el vínculo entre Barcelona y una compañía europea cuyas herramientas forman parte del día a día de millones de desarrolladores en todo el mundo.
La nueva etapa de la inteligencia artificial con mirada y criterio europeos
La apuesta por la ciudad condal se produce también en un momento de cambio para la industria del software. Tras los primeros años marcados por la irrupción de asistentes de programación y herramientas de IA generativa, las organizaciones afrontan ahora un reto diferente, y es cómo integrar estas capacidades a escala sin perder visibilidad, control ni capacidad de supervisión.
La creciente adopción de modelos, herramientas y agentes de IA exige que las empresas coordinen su uso, midan su impacto y garanticen la calidad del software generado bajo criterios comunes de gobernanza. Para JetBrains, el reto no es solo crear más código y más rápido, sino no perder el control, comprendiendo su origen, asegurando su mantenimiento y manteniendo la decisión final en manos de las personas.
La compañía apuesta por una IA que amplíe las capacidades profesionales y acelere el desarrollo de software sin renunciar a la calidad, la responsabilidad ni el control. Por ello ha lanzado JetBrains Air, un sistema de productos para adoptar la IA de forma estructurada, segura y escalable. Permite aprovechar su potencial sin depender de ecosistemas cerrados ni perder gobernanza, supervisión y control. JetBrains Air conecta a desarrolladores, equipos, agentes de IA y herramientas durante todo el ciclo de creación de software. Así, integra cualquier modelo de IA en los flujos de trabajo y conserva el contexto necesario para revisar y validar los resultados. Además, ofrece una visión compartida de la actividad, los costes y los resultados, facilita la coordinación y la supervisión, y permite ampliar el uso de la IA sin perder calidad, trazabilidad ni responsabilidad sobre el código generado.
“Si la primera fase de la IA estuvo centrada en generar código más rápido, la siguiente estará marcada por la capacidad de las organizaciones para gobernar estos sistemas, coordinar la colaboración entre personas y agentes inteligentes y conservar el conocimiento necesario para mantener y evolucionar el software. JetBrains Air busca ofrecer precisamente esa base común para la nueva generación del desarrollo asistido por IA. Para avanzar en esta dirección hacen falta profesionales que combinen innovación, criterio y responsabilidad, y Barcelona ofrece el talento y el ecosistema necesarios”, señala Shulgin.
El portfolio de JetBrains cubre el ciclo completo del desarrollo de software profesional con más de 30 productos. Sus principales entornos de desarrollo integrado, entre ellos IntelliJ IDEA y PyCharm, se utilizan ampliamente para Java, Kotlin, Python y otros lenguajes de programación mayoritarios. La compañía es también la creadora de Kotlin, el lenguaje oficial de Android, utilizado por más de 2,5 millones de desarrolladores activos al año.