Novicuir inyecta 18 millones de euros en la comarca de Anoia con su nueva planta de piel

El conseller Sàmper ha asistido este martes al acto de colocación de la primera piedra de unas instalaciones que generarán una veintena de puestos de trabajo en Santa Margarida de Montbui.

La empresa catalana Novicuir ha colocado este martes la primera piedra de una nueva planta industrial dedicada al sector de la piel en la que invertirá 18 millones de euros en Santa Margarita de Montbui (Anoia) y creará una veintena de puestos de trabajo. El acto ha contado con la presencia del consejero de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper y el alcalde de Santa Margarita de Montbui, Jesús Miguel Juárez, y el alcalde de Igualada y presidente de la Mancomunidad de la Cuenca de Òdena, Marc Castells.

El proyecto de Novicuir ha contado con el apoyo de ACCIÓ, la agencia para el crecimiento de las empresas del Departamento de Empresa y Trabajo, mediante 300.000 euros de la línea de ayudas de alto impacto empresarial.

La nueva instalación industrial, de unos 12.000 metros cuadrados y ubicada en el polígono de Plans de la Tossa, estará especializada en la preparación y estabilización de las pieles, desde su recogida en los mataderos, principalmente catalanes, hasta dejarlas preparadas para las fases posteriores del proceso de abono.

Para el consejero de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, “ esta inversión permitirá a la Cuenca de Òdena afianzar su condición de polo estratégico para el sector de la piel y es un ejemplo clarísimo de economía circular y una iniciativa que genera empleo de calidad ”. El conseller ha puesto en valor la colaboración entre administraciones y con el mundo privado " encaminada a generar oportunidades en toda Cataluña ".

La nueva planta se ha diseñado con la voluntad de mejorar el control de la calidad, incrementar la sostenibilidad de los procesos productivos y garantizar una completa trazabilidad de las pieles.

El proyecto de Novicuir lo promueven las empresas Pieles y Cueros Palomeras y Gambus, de Riudellots de la Selva; Rémy Carriat, del País Vasco francés; y Curtidos Badia, de Igualada; que cuentan con el soporte estratégico de un gran cliente de las tres compañías.

Esta inversión supone una apuesta estratégica para la industria curtidora y para el cluster de la piel de la Cuenca de Òdena, erigiéndose en un puntal para la competitividad del conjunto de empresas y servicios vinculados a este sector.