En 2023, Canela consigue virar hacia agencia de comunicación para clientes de economía regenerativa manteniendo un crecimiento del 10%

Canela, la agencia de comunicación ibérica con oficinas en Barcelona, Lisboa y Madrid, ha dado un gran paso en su transición a agencia referente para empresas de economía regenerativa. La organización que comenzó el año con un 10% de clientes de este ámbito, ha visto como el porcentaje subía hasta alcanzar el 36% con compañías tan relevantes como To Good To Go, B Lab o Leolabs. Y además, ha conseguido hacerlo sin dejar de crecer, en este caso un 10%. 

Creciendo pero sin renunciar a los valores

A nivel de compromiso social y medioambiental, la agencia da un paso más allá y después de convertirse en B Corp en 2022, en 2023 se une a Clean Creatives -siendo la única agencia de comunicación española en hacerlo- un movimiento de profesionales de las relaciones públicas y publicidad que han decidido no trabajar con compañías relacionadas con los combustibles fósiles. 

"Este 2023 teníamos un objetivo muy claro, seguir creciendo, pero hacerlo en la dirección adecuada: generando un impacto positivo tanto para las personas como para el planeta. Esta filosofía ha marcado tanto las acciones que hemos desarrollado internamente como el perfil de clientes que se han incorporado a Canela”, asegura Deborah Gray, fundadora y managing director de Canela.

Con una estrategia de negocio que busca la colaboración con marcas alineadas con los valores de la agencia, además de las compañías destacadas al inicio, Canela ha incorporado a su cartera de clientes organizaciones como Club Med, Hinge y Streamlabs que se unen a otras empresas líderes como Adyen, Locus Robotic, Rover.com y Velux. 

Lanzamiento del primer Impact Report  y apuesta por la creatividad 

Por primera vez, la agencia ha lanzado su Impact Report. Este documento recoge todas las acciones e intenciones realizadas por el equipo en 2022 con el objetivo de analizar el impacto de Canela como empresa en términos de personas, planeta y beneficios (por ese orden). “Cada decisión que tomamos repercute internamente como organización, en nuestros clientes y en el planeta. Analizar el impacto que tiene nuestra empresa es tan importante como medir los resultados económicos ya que esta información nos va a permitir ser conscientes de lo que generamos para poder mejorar año tras año”, explica Deborah Gray, fundadora y managing director de Canela.

Además, este año Canela ha hecho una gran apuesta por la creatividad, con la incorporación por primera vez en la agencia de un creative director, Andrea Xandri, y el desarrollo de campañas de impacto. Alguna de las campañas de impacto positivo más destacadas han sido «Stop Working for Change» lanzada con motivo del Día Internacional de la Mujer para reivindicar el papel de ésta en el sector de la comunicación, que se ha alzado con el tercer puesto en los Prémios Lusófonos da Criatividade de Portugal, o el envío creativo «Abramos un melón» de To Good To Go por el Día de la Tierra para concienciar sobre el desperdicio alimentario. 

El año 2023 ha sido un año de inflexión para Canela en su camino hacia la comunicación regenerativa. Un camino que seguirá y ampliará durante el 2024 en el que espera lograr que la mitad de sus clientes sean de este ámbito sin perder nunca de vista las metas de crecimiento como empresa.

La edtech española ODILO rebautiza su marca como Letmino y apuesta por la IA en el aprendizaje

ODILO, la edtech española con más de una década de trayectoria, inicia una nueva etapa como Letmino. Un cambio en el nombre de la firma y su identidad visual que viene acompañado de una actualización de su estrategia de negocio y del porfolio de producto y que responde al crecimiento que ha experimentado en los últimos años, así como su evolución hacia una plataforma integral de aprendizaje y su apuesta por el mercado corporativo.

Cataluña concentra el 13% del mercado de pisos compartidos en España

Cataluña reúne el 13% del mercado nacional de alquiler de habitaciones, situándose como uno de los principales focos de demanda del país. Según los datos del análisis “Perfil de las personas que comparten vivienda” de Fotocasa Research confirman un cambio de tendencia donde la mujer joven, con una edad media de 31 años y procedente en su mayoría del hogar familiar, recurre al piso compartido no solo como opción académica, sino como una estrategia de supervivencia económica ante los precios del inmobiliario.